Etiquetas

lunes, 28 de febrero de 2011

COMPAÑÍA FUNDIDORA DE FIERRO Y ACERO DE MONTERREY, S.A.



COMPAÑÍA FUNDIDORA DE FIERRO Y ACERO DE MONTERREY

Antecedentes:

El gobierno presidencial del Gral. Porfirio Díaz Mori (1876-1910), consolidó y unificó un mercado regional y nacional como consecuencia de la paz, lo cuál propició el rápido desarrollo de las vías férreas en la región noreste y centro-oriental del país. El Ferrocarril transformó esta zona en una importante red ferroviaria que controlaba varios centros mineros en San Luis Potosí, Zacatecas, Durango Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila.

La paz porfiriana generó amplias demandas de acero como rieles, estructuras, varillas y diversos materiales para el desarrollo del México moderno. Dentro de este marco de circunstancias, Don Vicente Ferrara, decidió construir una siderurgia con la ayuda de importantes hombres de negocios como Antonio Basagoiti, León Signoret y Eugenio Kelly, quienes constituyeron legalmente la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, el 5 de mayo de 1900.

La fundación:

Los inicios de esta empresa no fueron fáciles, en 1907, la venta de artículos de acero nacional era muy escasa y poco conocida, por los consumidores del país, debido a la falta de confianza del mercado nacional y a la preferencia de éstos, a los productos importados de acero. Por tal motivo, la Compañía Fundidora necesitaba de convenios gubernamentales para colocar sus productos.

La dependencia de la Cía. Fundidora respecto a los contratos y a la protección gubernamental hizo que don Adolfo Prieto y Álvarez de las Vallinas, apareciera en la escena y actuara como hábil conciliador entre los intereses de la empresa y el gobierno federal. Don Adolfo Prieto residía en la ciudad de México, y su capacidad para revitalizar productivamente la empresa, le valió para ser designado Consejero Delegado de la Cía. Fundidora hasta 1917, año en que fue nombrado Presidente del Consejo Administrativo de la misma hasta 1945, año de su muerte.

La crisis empresarial y la diversificación productiva

La Revolución Mexicana de 1910 vino a frenar el crecimiento de Fundidora. Si en 1913 no afectó seriamente la producción de la empresa, para 1914 la producción de arrabio del Horno Alto N° 1 se paralizó y los departamentos de Aceración y Laminación tuvieron poca acción laboral. La gesta revolucionaria afectó el tráfico ferrocarrilero, impidiendo traer materias primas para la fabricación de acero y mandar los productos a los centros de consumo.

Mientras tanto, en el otro lado del mundo, el desarrollo de la Primera Guerra Mundial, generó una amplia demanda de acero de parte de las naciones beligerantes en la fabricación de armas, lo que se presentaba un ansioso mercado para la Cía. Fundidora. Sin embargo, las condiciones políticas y los efectos de la Revolución Mexicana, frenó las posibilidades de que Fundidora se beneficiara de las condiciones económicas que generaba la guerra. Un alivio momentáneo lo obtuvo en 1916 al realizar varias exportaciones al mercado texano y al mercado oriental.

En 1920 Fundidora adquirió las minas de hierro de Cerro de Mercado, en Durango y las de Hércules, en Coahuila. A fines de esa década inició su diversificación productiva al crear la Fábrica de Ladrillos Industriales y Refractarios (FLIR), la edificación de la Fábrica de Ruedas, la de Alambre y la de Cañería. Esta serie de adquisiciones de propiedad y ampliaciones en la planta, se debió en buena parte, a las políticas de reconstrucción nacional que estaba realizando el gobierno presidencial del Gral. Plutarco Elías Calles.

Entre 1929 y 1930 Fundidora vivió un periodo de recuperación económica y de producción gracias a la demanda derivada de las obras de infraestructura del gobierno federal y estatal.

A partir de 1940, se gesta en América Latina un desarrollo industrializador. En 1943, Altos Hornos de México (AHMSA), entra en operaciones; en 1946 lo hacen Hojalata y Lámina (HYLSA) en Monterrey, N.L., y Volta Redonda en Brasil. La Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey inauguró en 1943 su segundo Horno Alto y en 1945, Carlos Prieto Fernández toma cargo de la Presidencia del Consejo Administrativo de la empresa al fallecer su tío, D. Adolfo Prieto. Será él, quien emprenderá un ambicioso programa de ampliación y modernización de la Cía. Fundidora a gran escala.

Los planes de Expansión y Modernización (1955-1977)

La década de los 50’s marcó la consolidación de la empresa, se construyeron las primeras casas del Fraccionamiento “Buenos Aires”. En 1952, la Fundidora obtuvo un préstamo de 4.5 millones de dólares para adquirir el Molino de Combinación y en 1958, los directivos de la empresa diseñaron un plan de Modernización y Ampliación que vendría a concluir a fines de la década de los 70’s.

La primera etapa de este plan (1957-1961) consistió en modernizar parte del Horno Alto N° 2, e iniciar la construcción de los Departamentos de Aceración N° 2 y Aceros Planos, así como la Planta Termoeléctrica. La segunda etapa (1964-1968) se caracterizó por la construcción de un tercer Horno Alto, dos hornos adicionales para el Departamento de Aceración N° 2 y una turbina adicional para la Termoeléctrica.

Al iniciar la década de los 70’s, un grupo de estudiantes del Estado de Durango, bloquearon las vías férreas de Cerro de Mercado que conducían a Fundidora, con el pretexto de que los recursos naturales de dicho Estado, debían ser aprovechados por los propios duranguenses. Y en el plano nacional, la equivocada política de congelación de precios ocasionó que los márgenes de utilidad disminuyeran en relación con las cifras de ventas. El último plan de expansión abarcó de 1974 a 1977 y tuvo como rasgo principal, realizar las modificaciones al Horno Alto N° 3, la construcción de una nueva acería B.O.F. (1977) una Planta Peletizadora (1977) y la ampliación a la División de Aceros Planos.

La quiebra de Fundidora

Fundidora Monterrey, como empresa privada no pudo sobrevivir a los siguientes factores: problemas internos que se intensificaron con paros laborales, huelgas sindicales, devaluación del peso frente al dólar y la enorme deuda contraída con bancos nacionales y extranjeros.

Dentro de este marco de circunstancias, Carlos Prieto Fernández hizo entrega de la empresa al Gobierno Federal en 1977. El gobierno trató de sanear la deuda financiera de la empresa, integrando a Fundidora junto a otras dos empresas siderúrgicas del país: Altos Hornos de México y SICARTSA en un solo organismo: SIDERMEX; esto con la finalidad de tener mayor control sobre las empresas paraestatales. Pero en los nueve años que estuvo Fundidora Monterrey como paraestatal, no se logró superar los problemas financieros, laborales y sindicales que acusaba constantemente, teniendo como fin, el cierre de Fundidora Monterrey, S.A., el 9 de mayo de 1986.

5 comentarios:

  1. Me gustaría que se ampliara la explicación acerca de las causas que originaron la quiebra de esta empresa. Y que se narren situaciones tales como dimensiones del terreno, número de empleados, nivel de producción, etc. Gracias por la información.

    Gerardo Oliva

    ResponderEliminar
  2. a mi me gustaría que se dijera si tuvo sucursales, porque se dice que había una planta almacén en Ecatepec

    ResponderEliminar
  3. RUBEN VARGAS MTZ 7 DE ABRIL 22.34 ME GUSTARIA SABER SI LAS FAMILIA DE LOS OTROS FUNDADADORES TENIAN INJERENCIA CUANDO LA EMPRESA FUE ENTREGADA AL GOBIERNO Y QUIENES ERAN LOS DUEÑOS CUANDO ESTO SUCEDIO.

    ResponderEliminar
  4. Don Adolfo Prieto fue en su momento un respetable hombre de empresa, al igual que don Emilio Azcárraga Vidaurreta. El hijo y el nieto de don Adolfo llevaron muy en alto su tradición. De don Emilio Azcárraga Milmo y de Azcárraga Jean no puedo decir lo mismo.

    ResponderEliminar